¿Qué es la verificacion vehicular?

¿Para qué sirve el programa de verificación vehicular?

Para llevar a cabo mediciones in situ de contaminantes provenientes de emisiones de fuentes fijas se utiliza la unidad móvil de monitoreo (UMM). El programa de monitoreo local identifica fuentes de contaminación y asiste en la resolución de problemas originados por contingencias ambientales. En el periodo de 1994-1996 se realizaron mediciones en diferente zonas del Área Metropolitana de Monterrey (AMM) que permitieron identificar la influencia de algunas fuentes específicas de contaminación sobre la calidad del aire.

Antecedentes generales

De acuerdo al inventario preliminar de emisiones correspondiente al año 1995 (ver sección 6.3) los automóviles constituyen la principal fuente de contaminación atmosférica en el Área Metropolitana de Monterrey, contribuyendo con, aproximadamente, un 71% de las emisiones totales. Un 88% de la contaminación generada por fuentes móviles es monóxido de carbono. En los motores de combustión interna de los automóviles, el oxígeno disponible para la oxidación del combustible está limitado por el volumen de aire que existe dentro de la cámara de combustión en el momento de la ignición. Una relación aire/combustible inadecuada, característica de autos mal afinados, da como resultado una combustión incompleta, y, por tanto, mayores emisiones de monóxido de carbono. Los vehículos automotores contribuyen con el 96% de las emisiones totales de este contaminante en el Área Metropolitana de Monterrey. Asimismo la ausencia o mal funcionamiento de los dispositivos de control de las emisiones contaminantes resultan en altas emisiones. La combinación de estas dos circunstancias provoca altas emisiones de hidrocarburos. Una relación aire/combustible reducida da lugar a altas emisiones de óxidos de nitrógeno. Adicionalmente, las altas temperaturas que se registran en el interior de los motores provocan la oxidación del nitrógeno atmosférico, produciéndose óxidos de nitrógeno que son expulsados por el escape del vehículo.

En los vehículos que utilizan diesel como combustible, la emisión de partículas se deriva de una combustión violenta, producto de altas presiones logradas en el interior de la cámara de combustión. Este fenómeno también se da en autos que operan con gasolina o gas, pero en mucha menor proporción.

Además de las emisiones contaminantes de escape en un vehículo, se presentan las emisiones evaporativas de hidrocarburos. Durante el llenado del tanque de combustible y en el sistema interno de almacenamiento y conducción de gasolina de un automóvil, se presentan fugas por la toma de gasolina, el carburador o las válvulas y conexiones de mangueras.

Los motores de los automóviles son máquinas que están sometidas a desgaste y en muchas ocasiones, a condiciones de operación forzada. Una mala afinación o la inoperancia de alguno de los dispositivos de control que poseen, produce emisiones contaminantes en exceso, fuera de los límite diseñados por el fabricante y aprobados por las autoridades ambientales federales.

El mantenimiento periódico de un automóvil es esencial para su buen funcionamiento y para conservar la emisión de contaminantes en un límite normado y técnicamente alcanzable. La Asociación Mexicana Automotriz ha recomendado que un automóvil con carburador, de calibración mecánica, debe afinarse cada 6 meses o 6 mil kilómetros, lo que ocurra primero. En la actualidad, hay vehículos cuya tecnología permite una operación continua durante 50 mil kilómetros sin necesidad de una afinación, mientras que tecnologías intermedias, de motores de inyección y sistemas electrónicos que regulan la combustión, permiten una operación continua cada 15 mil kilómetros sin afinar el motor.

El objetivo de la verificación vehicular es el de reducir al máximo las emisiones contaminantes de los vehículos automotores en circulación. Un automóvil con carburador en mal estado mecánico puede emitir más del doble de contaminación y en muchas ocasiones sus emisiones son visibles. De acuerdo con investigaciones realizadas por la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA), las emisiones de escape de un automóvil de tecnología de punta aumentan en 400% si el convertidor catalítico está dañado o su vida útil ha concluido.

De acuerdo con diversos estudios realizados en 1991 y 1994 por el Instituto Mexicano de Petróleo y la Universidad de Colorado (Estados Unidos de América), donde se midieron las emisiones de los autos en circulación, un auto de los años setenta emite 69 veces más contaminantes que un vehículo con convertidor catalítico.

Según un estudio de detección remota de emisiones de fuentes móviles del Área Metropolitana de Monterrey, el 10% más alto de emisores es responsable del 65% de las emisiones vehiculares de CO, de un 62% de las emisiones vehiculares de monóxido de nitrógeno y un 59% de las emisiones vehiculares de hidrocarburos. La verificación vehicular contribuye a detectar fallas mecánicas de un motor e induce su reparación, con lo que se logra un control efectivo de emisiones.

 La verificación vehicular a nivel mundial

La verificación vehicular es una actividad de control de la contaminación atmosférica que se realiza en diversas partes del mundo, principalmente en las ciudades con un gran número de vehículos o altos índices de contaminación atmosférica. Diversos países europeos, los Estados Unidos, Canadá, Japón y países asiáticos de la cuenca del Pacífico aplican procedimientos de verificación vehicular similares a los que se utilizan en México.

En términos generales hay tres tipos de organización y administración de programas de verificación o inspección vehicular:

•  Sistema Centralizado. Este sistema consiste en realizar la verificación vehicular en centros especializados pertenecientes a una sola empresa privada o del gobierno. En ocasiones, la verificación vehicular se realiza en forma asociada a una inspección de las condiciones de seguridad de los vehículos (frenos, luces, suspensión, etc.). Ciudades como Denver, Phoenix, Tokio, Jakarta, Madrid y Colonia, poseen este sistema.

•  Sistema Descentralizado. En este sistema la verificación se realiza a través de centros particulares, en su mayoría talleres mecánicos con una sola línea de verificación. Ciudades como Los Ángeles o Nueva York poseen este tipo de organización descentralizada. En el caso de la ciudad de Nueva York, una empresa administra el sistema a nombre de la alcaldía.

•  Sistema Híbrido. La Zona Metropolitana de la Ciudad de México posee un sistema híbrido de verificación vehicular, donde los vehículos de uso intensivo, deben verificar obligatoriamente en Verificentros y los automovilistas particulares lo pueden hacer en Verificentros si tienen placas del DF o en talleres mecánicos que aún prestan servicio a vehículos con placas del Estado de México. Alemania y Estados Unidos están diseñando sistemas híbridos para algunas ciudades donde las primeras verificaciones, de los autos más limpios, se realizan en talleres mecánicos; los autos viejos y los rechazados deberán asistir a Verificentros.

La eficiencia de cada sistema, medida como el número de autos en malas condiciones mecánicas detectados en los centros de verificación, es distinta. De acuerdo con los reportes recientemente publicados por la Agencia de Protección del Ambiente de los Estados Unidos (EPA), los sistemas descentralizados como el del estado de California son 50% menos eficientes que los centralizados, como el de Arizona. Inclusive, las emisiones de los autos de California son prácticamente iguales a las de ciudades sin programa de verificación, como Indiana.

Los sistemas descentralizados se pusieron en marcha en ciudades norteamericanas, así como en México, por la conveniencia que tiene para los automovilistas el verificar en el mismo lugar donde realizan su reparación mecánica. Sin embargo, en muy corto plazo de tiempo las autoridades ambientales y los propios automovilistas, detectaron irregularidades en la operación del programa. El porcentaje de verificaciones inadecuadas en vehículos con más de 15 años de antigüedad en la Ciudad de México se estima en 47.5% como mínimo. En el estado de Nueva York el porcentaje de fraude en la primera verificación es de 49% y el total de 71%, considerando las verificaciones subsecuentes.

 Descripción del programa

El programa de verificación vehicular se estableció en 1991 con el objetivo de prevenir y controlar las emisiones contaminantes provenientes de vehículos automotores en circulación a fin de mejorar la calidad del aire del área metropolitana. Es básicamente un sistema centralizado operado bajo contrato en el cual el Gobierno del estado de Nuevo León otorgó la autorización a una empresa para realizar la medición y verificación de las emisiones contaminantes provenientes de los vehículos automotores. Para ello se establecieron nueve centros de verificación vehicular ubicados estratégicamente, con un mínimo de cuatro módulos de analizadores de gases. Además se dispone de cuatro unidades móviles que son enviadas a las terminales de rutas urbanas y empresas con flotilla vehicular. Desde el inicio del programa se estableció la obligatoriedad de dos verificaciones al año (una por semestre) para todo tipo de vehículos. En el año de 1996 las autoridades estatales y municipales celebraron un acuerdo para modificar y actualizar el programa de manera que se estableció una verificación anual para vehículos de uso particular y verificaciones semestrales para vehículos de uso intensivo. Asimismo los municipios de García, Juárez y Cadereyta se integraron al programa.

El procedimiento de verificación consiste en tres etapas:

•  Inspección visual a los dispositivos y sistemas para el control de la contaminación instalados en los vehículos automotores: sistema de escape, tapón del tanque de combustible, tapón del depósito de aceite, bayoneta del nivel de aceite, ventilación positiva del cárter, filtro de carbón activado, filtro de aire, tensión de bandas.

•  Prueba de revisión visual de humos mediante una prueba estática en marcha crucero: humo azul, humo negro. La presencia de humo azul es indicativa de la presencia de aceite en el sistema de combustión y la emisión de humo negro es indicativa de un exceso de combustible no quemado. Por tanto, cualquiera de las dos indica altos niveles de emisión de hidrocarburos entre otros contaminantes.

•  Medición de las emisiones contaminantes. La medición de las emisiones contaminantes de hidrocarburos y monóxido de carbono se realiza mediante una prueba estática, que consiste en una prueba en marcha crucero y una prueba en marcha lenta en vacío.

Como apoyo al Programa de Verificación Vehicular se realizan las siguientes acciones:

•  Operativos de control vehicular en coordinación con la Dirección de Transporte del gobierno estatal y las Secretarías o Direcciones de Tránsito y Vialidad de los municipios partícipes del Programa. Los vehículos ostensiblemente contaminantes son sancionados.

•  Supervisión y vigilancia periódica de los centros de verificación vehicular. Se inspeccionan las condiciones de operación del equipo e instalaciones así como los procedimientos de verificación y el buen manejo de papelería y calcomanías oficiales.

•  Inspección y acreditamiento de talleres mecánicos, que consiste en evaluar y acreditar la calidad técnica y homologar el equipo de los talleres de servicio mecánico para que éstos ofrezcan servicios confiables a propietarios y conductores de automotores a fin de mantener en condiciones aceptables el parque vehicular.

•  Evaluación periódica del programa de acuerdo a estadísticas.

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